Algunas especulaciones generales de como podría afectar la tecnología al sector inmobiliario en los próximos 5 años
La tecnología tendrá un papel creciente en nuestra actividad, no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para:
1. Incrementar el valor añadido que demos a nuestros clientes.
2. Mejorar la eficiencia de nuestro trabajo.
3. Potenciar nuestra capacidad de comunicación.
4. Explotar las posibilidades nuevas del marketing.
5. Desarrollar la colaboración con otros profesionales.
Las empresas de tecnología para la industria inmobiliaria tendrán un mercado más grande de profesionales, más exigentes y sedientos de herramientas tecnológicas que potencien su trabajo. Habrán agentes más profesionales y brokers más sofisticados tendrán un consumo mayor de herramientas tecnológicas.
Internet no debe ser visto ya como una tecnología, sino como una herramienta de comunicación y como la plataforma básica y ubicua sobre la que se desarrollen casi todas las soluciones tecnológicas. Dentro de cinco años estaremos más allá de la “Web 2.0” (la web social). Es difícil prever qué tendremos entonces. Una evolución lógica será, por ejemplo, lo que se llama la “web semántica” en la que gestores de contenido realicen procesos inteligentes de captura y tratamiento de información.
Para los inmobiliarios eso significará, por ejemplo, que la parte de nuestra actividad que tiene que ver con esa “captura y tratamiento de información” se haga de forma automática. Como muchos avances en Internet, puede ser un arma de doble filo: por un lado agiliza, facilita y potencia nuestro trabajo; por otro, al estar parte de esas herramientas a disposición de los particulares, podría hacernos más “innecesarios”. La cuestión, una vez más, gira alrededor del necesario VALOR AGREGADO.
Triunfará en esto quien sepa aplicar la tecnología para aumentar su Valor Agregado. Los agentes más productivos dejarán la mayor parte del trabajo repetitivo y de bajo Valor Agregado en manos de “asistentes”. Estos serán tanto personas físicas como “asistentes virtuales”.
La tecnología para estos agentes debe ser contemplada como la herramienta para poder pasar más parte de su tiempo en contacto con sus clientes (la parte realmente productiva del trabajo del agente inmobiliario). Para estos agentes la tecnología será básicamente “móvil”.
Será general el uso de programas CRM (Customer Relationship Management o programas para el manejo de las relaciones con el cliente) cada vez más integrados con sus móviles, su oficina virtual, los MLS (multiple listing system, o sistemas de listado de inmuebles, como los portales, revistas con carteras de inmuebles), etc.
El “vídeo” habrá sustituido ya a la “foto” de forma habitual. Uno de los papeles claves de los “brokers”, de los gerentes de oficina, será la de proveer de las mejores herramientas tecnológicas a sus agentes. La oficina, como centro de la “transacción inmobiliaria del futuro” será también el centro de la “transacción inmobiliaria tecnológica”. La oficina creará la comunicación tecnológica con otros Partners (aliados):
1. El MLS y los demás inmobiliarios
2. Los bancos y brokers hipotecarios
3. Notarios y registros
4. Tasadoras y empresas de inspección
5. Portales y empresas de publicidad
6. Proveedores
7. Otras empresas de servicios
La oficina pondrá todos estos servicios a disposición de sus agentes, para permitir que éstos se centren en su trabajo de relación personal con sus clientes.
A la hora de imaginar posibilidades (pueden ser incontables) ¿por que no un artilugio (integrado en nuestro móvil), que al pasearlo por la vivienda levante automáticamente un plano exacto de la casa y posteriormente lo suba a Internet junto con fotos y video, y se lo haga llegar a la inmobiliaria o el corredor ?
La tecnología permitirá un trabajo más eficiente, permitirá hacer más transacciones en menos tiempo, pero con ello quizás se produzca una presión para que bajemos nuestros honorarios de corretaje. La tecnología ofrece, a la vez, las mayores posibilidades y los mayores desafíos a futuro a nuestra industria.
Fuente: Basado en un artículo de “La Web Social de Inmobiliarios”, modificado para adaptarlo a la realidad venezolana y hacerlo más legible.